jueves, 21 de febrero de 2008

6 arguments for gay marriage

1. the humanist-human rights approach
all men and women are equal before the law and shouldn't be discriminated against on the basis of sexual orientation, cultural group affiliation or capacities, among others.
marriage (the recognition before the law of a relationship involving consenting adults, regardless of the quantity there being involved and the resulting combination of sexes) is a right, not a privilege. not allowing homosexual marriage is a targeted, genophobic, violation of human rights.

some may still say "why do they HAVE TO get 'married'? why don't homosexuals just get an alternative marriage/ a para-marriage?" to this we answer "why don't we let homosexual couples decide for themselves whether THEY want to get married or not--whether THEY want to get married, para-married, submarried or not married at all?"

2. the political approach
a homosexual is a human being, a citizen, a member of a cultural group (a minority), a tax-payer and a voter.
violating the rights of a minority and countering the best interest of a more equitable and tolerant coming generation that is being artificially silenced (for citizens under the age of 18 are not allowed to vote), just in order to please an accidental, loud and genophobic, majority, is not only an immoral and coward crime against humanity; it is also payed over the medium and long term with retaliation votes from more equitative and solidaire coming generations (think about the way republicans lost the south after the civil rights movement, or maybe not).

the homophobic vote is dying out and it is not reproducing itself in younger generations at a significant rate. the zeitgeist of the new generational curve is more inclusive, more socially responsible, less discriminatory.
step in front of the steady march of liberty, equality, sisterhood and brotherhood at your own peril--you may be remembered as an agent of intolerance, genophobia and discrimination in your community, and your children and grandchildren may develop a german-like affinity for your memory.

3. the religious approach
love is god's party. god is for your love to your homosexual neighbor as well as for the love that he or she professes for his or her beloved. god blesses homosexual love as much as motherly love, fraternal love or heterosexual love, for god doesn't discriminate on any basis and her power and love are infinite, as much as your understanding of her ways is limited.

marriage is the church's party. marriage is a celebration of divine love. your church does not have the authority to deny homosexuals the right to marry within their religion, for your church, or whichever priest, is nobody to judge the intentions of the almighty or to interpret them, but to endorse the cause of love, tolerance, harmony and communion, and to safeguard this love within the sacred fortress of marriage.

4. the socioeconomic approach
homosexual marriage would provide some couples with incentives to live together--it would create the bases for a long-term commitment akin to that of any other existing family to take place. this would have net positive effects on the economy and on the environment, since economies of scale would be exploited (all other things equal, consumption of energy per person would decrease, and more credit would be available at more biheaded households).
economically speaking, there would be better opportunities for children to develop at a government-approved same-sex household vis-à-vis growing up in an orphanage or the streets, which brings us to...

5. the societal approach
some people that oppose gay marriage do so because they believe that if government tested and certified same-sex couples are able to foster children or to adopt them, fostered/adopted children may be exposed to certain risks.
children ARE exposed to greater risks at orphanages, extremely dysfunctional families, or the streets.
besides, there is no reason to believe that the same-sex couples that may have passed the same test as heterosexual couples may end up being more problematic than the rest of the couples.

6. the bioethical approach
some people like to define marriage as the union of a man and a woman because solely this type of union provides offspring. this definition fails to recognize heterosexual couples unable to bare children as men and women--why should they be allowed to marry, when their union doesn't make "biological sense"? plus, a member of a lesbian couple may be willing and able to bear a child, and her same-sex couple would certainly represent an asset at the time of raising her child.

let's move forward from capability-determinism: some heterosexual and homosexual couples may not be able to bear children--science and technology SHOULD fix this problem, along with blindness, deafness, cerebral palsy & co.

1 comentario:

Guillermo dijo...

Bosquejo de un Diálogo sobre el "gay marriage" a la manera de Platón:

El padre maestro Ignacio nos diría muy molesto que si "habría de soportarse que se apruebe eso", pues le parecería que la homosexualidad es una desviación de la sexualidad humana, que debe ser para la unión de los cónyugues previo el matrimonio, y que debe normalmente estar abierta a generar una nueva vida. Ya en plan de confesor, creo que recomendaría a quien tiene esas inclinaciones acercarse a Dios y procurar comportarse correctamente, pues la vida es milicia y hay que luchar contra ciertas tendencias insanas,por ejemplo buscando tener amigos heterosexuales, evitando las ocasiones de pecar, y en general aplicando cierta higiene mental por medio del fortalecimiento de la voluntad, etc. Además, diría que el que dos personas del mismo sexo co-habiten no puede llamarse matrimonio, que es la sociedad de dos personas con miras a procrear una familia, y que es indisoluble. Probablemente enfatizaría que no hay que tenerle miedo al esfuerzo, pues sólo esforzándose podremos vencer nuestros defectos y limitaciones, pidiendo claro la ayuda del Señor.

El historiador Will Durant probablemente nos diría que si bien existe un código de ética muy general que es universal, su aplicación y el énfasis que se le da a cada aspecto de ese código general depende del tipo de civilización. Por ejemplo, cuando el hombre vivía de la cacería, lo que se pedía es que el hombre (no así la mujer) fuera valiente y agresivo, para sobrevivir y reproducirse. En cambio, en la civilización de agricultores y recolectores, lo deseable ha sido la moral que se plasma en los 10 mandamientos, las enseñanzas de Confucio y Lao Tsé, la autodisciplina exigida por el budismo, etc., y en el terreno sexual, aquellas prácticas que conduzcan a la mayor reproducción, para fomentar la continuidad de la especie, e idealmente con monogamia, para evitar celos y pleitos de herencias, o por lo menos pocas mujeres por cada hombre, dependiendo de su capacidad para protegerlas. En la civilización industrial, en cambio, (y yo agregaría, donde hay grandes avances médicos y de disponibilidad de alimento), ya se puede separar la sexualidad misma de sus fines reproductivos, y además la sustitución de las antiguas comunidades pequeñas por grandes ciudades con vidas más anónimas, y la vida en sociedades modernas e impersonales, facilitan más los cambios de parejas y hasta de costumbres sexuales. Sin embargo, el mismo historiador todavía escribió textualmente, hace 40 años, lo siguiente: "Sin has flourished in every age. Even our generation has not yet rivaled the popularity of homosexualism in ancient Greece or Rome or Renaissance Italy", frase que hoy en día probablemente no habría escrito tal cual, pues los criterios sobre eso han variado en los círculos intelectuales.

C.S. Lewis nos diría que el amor homosexual generalmente conduce a la infelicidad, y yo creo que es probable que tenga razón. Por ejemplo, una persona muy querida está empeñada en lograr que a las lesbianas se les dé carta de naturalización en la sociedad mexicana, pero ella se ha creado problemas por infidelidad (llevando relaciones amorosas con más de una mujer a la vez), y me parece que está obsesionada con el tema porque ella misma no está muy contenta con la manera como ha llevado su sexualidad, y en cierta forma quiere convencerse a sí misma de que lo que hace está bien. Por cierto, desde antes de que saliera del clóset, ya me parecía que su amiga con la que vivía era la femenina y ella la hombruna. Sospecho que en muchos casos, el homosexualismo es síntoma de neurosis. Si esto fuera cierto (y reconozco que no estoy tan seguro de que lo sea), resultaría más peligroso que las parejas homosexuales adopten niños que las heterosexuales.

Por último, me temo que mi amigo el obispo anglicano, Carlos Touché, defendería la decisión de un cuate mexicano que se hizo mujer y luego, ya como mujer, se ordenó sacerdotisa anglicana. Algo en todo ese proceso no me late, aunque estoy seguro de que la intención de la iglesia anglicana es buena, pues al defender muy racionalmente a las personas con estas tendencias, no tuvo más remedio que ser consecuente con sus planteamientos.

Por último, yo me congratulo de no tener ese problema, (o si acaso en un grado mínimo, posiblemente hasta la pubertad), pues me consta que ya bastante complicada es la vida con una libido normal, y yo creo que es todavía más difícil cuando hay esas tendencias.
Pero también opino que hay que ser caritativo, y que cuando dos personas así "se entienden", pues hay que acostumbrarse y dejar que cada quien decida cómo es mejor vivir, sin estar juzgando negativamente las costumbres de los demás. (Por ejemplo, Guillo tenía una compañera en Atlanta que lo invitó a pasar un domingo paseando con su niño y su compañera, y a Guillo esto le pareció de lo más normal). Pero yo no le llamaría a eso "matrimonio", sino simplemente "unión de convivencia".

Fernando Javier Salas nos da una serie de argumentos, planteados muy inteligentemente. Guillermo Salas Vargas opina lo siguiente:

Sobre el humanist approach: por muchas razones, una de las cuales es que es mejor no hacer cambios bruscos que generen malestar, desazón y desacuerdos entre mucha gente cuando pueden evitarse, me siento más a gusto no cambiando el significado actual de la palabra "marriage". ¿Qué tiene de malo llamarle a esas alianzas "convenios de conveniencia", y listo?

Sobre el political approach: cada época de cada sociedad plasma en su legislación el consenso social que ha generado. Por ahora no hay ese consenso, al menos no en las sociedades más tradicionales, como la mexicana.

Sobre el religious approach: Claro que Dios es Amor, pero tenemos que esforzarnos por saber qué es lo que Dios quiere realmente de cada uno de nosotros, para ser auténticamente caritativos con nuestro prójimo. No siempre lo que parece "amor" a primera vista lo es realmente, ni lo que nos parece que está bien por ser "natural" puede ser aprobado por una conciencia moral madura.
De cualquier manera, reconozco que la tolerancia y la caridad deben prevalecer a fin de cuentas, y que nuestro Dios (y lo que Platón llamaba la Idea de Bien) aprobará seguramente el criterio que resulte de un análisis hecho en conciencia.

Socioeconomic: es que las parejas o grupos de amigos ya pueden vivir juntos, no necesitan estar casados. Este argumento es falaz, o al menos así lo veo yo.

Societal: habría que sacar una estadística de cuáles son los mejores padres adoptivos. Yo creo, por ejemplo, que existen muchas madres solteras -como mi secre Margarita- que crían mejor y con más espíritu de sacrificio a muchos niños que ciertas parejas, ya sea heterosexuales u homosexuales. De cualquier forma, a mí me da más desconfianza una pareja de hombres que de mujeres, pues por lo general estas sociedades "familiares" no duran, y todos sabemos que cuando se pelean lo hacen con mucha saña. (Cualquier policía tiene experiencia en esto). Lo mejor sigue siendo, ceteris paribus, una pareja heterosexual que se tome en serio la relación entre sí y el deseo de educar bien al niño que se le ha encargado.

bioethical approach: No creo que sea un buen uso de la ciencia y de la técnica el facilitar la procreación de niños por parejas de lesbianas. Entre otros inconvenientes, no veo que haya necesidad de hacerlo.

Bueno, Fer, si logré hacerte ver nuevos ángulos del tema, qué bueno. Sin embargo, te confieso que no es un tema que me interese especialmente.

Como siempre, pido a Dios que nos ayude a tí y a mí en el camino de nuestras vidas, para opinar y actuar como es debido, y ser una influencia para bien.