miércoles, 19 de enero de 2011

una agenda ciudadana para bcs 5

para implementar medidas de participación ciudadana en las distintas instancias de nuestras administraciones hay que ser muy cuidadosos de no apuntar tan alto, como para que la cosa acabe en mayor grilla o burocratización, ni tan bajo, como para que degrade en llevar acarreados y llenar papeles.

ante todo, tenemos que pensar en medidas que eficienten el trabajo de nuestros servidores de modo que contemos con mayor representación y mayores beneficios por cada acción que estos realicen. de nada sirve agregar ceremonias a sus ya de por sí extensas obligaciones, ni llenar de trabas sus urgentísimas deliberaciones y acciones.

a fin de cuentas, lo que buscamos es que sus deliberaciones estén encaminadas lo más posible hacia lo que necesitamos, y que sus acciones se realicen del modo más cumplido para que obtengamos los mejores resultados, los que nosotros queremos.

pues bien, para obtener esta meta ciudadana tenemos que participar de mayor grado en el diseño, la supervisión y la rendición de cuentas de las políticas públicas de las distintas administraciones que gerenciamos con la ayuda de nuestros delegados y representantes.

ojo, no estamos diciendo que se requiere una mayor politización del manejo de nuestros recursos y poderes públicos. no estamos proponiendo una agenda política o partidista.

simplemente estamos hablando de comenzar a ejercer un derecho implícito de la ciudadanía, independientemente del candidato que elijamos o del partido que resulte electo.

no tenemos que apoyar a tal o cual iniciativa o seleccionar a este o aquel candidato o partido; para trabajar juntos en esto solo tenemos que desear que los delegados y representantes que pudimos no haber elegido hagan su trabajo del mejor modo posible, tomando en consideración nuestros derechos y sus obligaciones para con nosotros.

es de vital importancia que quede claro que exigir a nuestros servidores y representantes no es una postura política, sino un derecho que si no es ejercido nos hace más vulnerables a abusos, malas prácticas, desperdicios, errores y riesgos innecesarios y evitables--como lo atestigua la situación actual.

es también sumamente importante que entendamos que en una iniciativa o institución ciudadana no deben entrar nuestros intereses o tendencias partidistas. estos pueden ser parte de nuestras vidas privadas, siempre y cuando no tengamos vínculos que nos puedan comprometer irreconciliablemente; pero en definitiva se debe poner especial cuidado en mantener nuestra preferencia o simpatía en la esfera privada, y en dirigirse hacia los políticos con un enfoque de procesos y resultados laborales, no procesos y resultados electorales.

habrán grillas y clanes dentro de las organizaciones ciudadanas, pero será esencial que esas divisiones no aparezcan por preferencias partidistas. adicionalmente, tendrá que ponerse especial cuidado en que los partidos no infiltren las organizaciones ciudadanas; no vaya a ser que se repartan entre ellos este esfuerzo ciudadano como se repartieron al ife, con absoluta equidad entre los partidos--y sin un solo asiento para la ciudadanía.

la idea es que estos esfuerzos sean dirigidos y operados por ciudadanos, del modo más democrático posible y con la mayor inclusividad existente. se debe de contar con la más amplia y plural representación porque de este modo se cuenta con mayor legitimidad, retroalimentación, organicidad y apoyo. no se puede correr el riesgo de que esta organización se vuelva un club esclerótico porque entonces se convierte en una agrupación incapaz de lograr sus objetivos.

finalmente, si en realidad se pretende establecer una organización ciudadana que sea fuente de información, instrucciones y reprimendas para nuestros representantes y servidores, entonces se deberá estudiar a fondo cómo evitar la corruptibilidad de sus integrantes y cómo hacer que exista siempre más voluntad de encontrar soluciones y cooperar.

en resumen, los órganos de participación ciudadana que se establezcan para hacer más efectivo el trabajo de nuestros representantes y servidores han de:

- ser lo más inclusivos posibles, para de este modo contar con una mayor legitimidad entre la ciudadanía y con el poder para imponerse a los intereses creados y las agrupaciones facciosas que tienen capturados nuestros bienes públicos

- estar enfocadas hacia los derechos de la ciudadanía: su seguridad, su sustento, su abrigo, su educación, su trabajo, su acceso a mercados competitivos, etc.

- limitarse a ver por que nuestros representantes electos y servidores públicos hagan mejor su trabajo y no tengan la ocasión de hacer un mal uso con nuestros recursos

- mantenerse al margen de causas partidistas y candidaturas electorales

- estar blindadas contra ocasiones de corrupción o abuso y moldeadas para generar propuestas de soluciones y ánimos de cooperación.

3 comentarios:

Alix Hessen dijo...

¡Qué entrada tan interesante! Me gustó. Típico, ¿no? La gente acostumbrada a que le den agua sucia en jícaras está dispuesta a tomarse la cubeta sin siquiera alzar la voz cuando es su derecho el decir "BASTA" o siquiera elegir libremente sin "tarjetas cumplidoras" ni rifas sensuales.

Alix Hessen dijo...

¡Qué entrada tan interesante! Me gustó. Típico, ¿no? La gente acostumbrada a que le den agua sucia en jícaras está dispuesta a tomarse la cubeta sin siquiera alzar la voz cuando es su derecho el decir "BASTA" o siquiera elegir libremente sin "tarjetas cumplidoras" ni rifas sensuales.

fdo dijo...

hola Alix, de hecho voy a subir un post sobre el tema que me recomendaste--la compra de votos. te aviso cuando esté listo ;)