miércoles, 22 de octubre de 2008

suchitlán, colima


a unos 3/4 de hora al norte de colima está la cofradía de suchitlán, asiento de familias de artesanos cuyos lugareños conservan muchas de sus tradiciones y son especialmente hospitalarios. para llegar, hay que tomar la ruta del volcán del fuego y pasar comala; el pase ronda los $9 y el camión se puede tomar en la central de los rojos (ver aquí para más detalles).

en colima recomiendan los desayunos de "suchi." la comida también es buena y los precios son razonables: como referencia, un jugoso conejo entatemado (puesto al horno en cazuela) lo encuentras a $45.

después de comer puedes darte una vuelta por el mercado--pon especial atención en las máscaras, los cestos y la mueblería, que son fabricados en el pueblo. si encuentras al señor de la foto (ver arriba) pídele que te sirva de la "estuba" que lleva sobre sus espaldas, una especie de agua fresca con cacahuates.

lo que más vale la pena es visitar a los artesanos en sus propios talleres. para esto basta con que te adentres en el pueblo; los mismos suchitlanecas te irán dando las direcciones.


el maestro artesano mejor establecido es don gorgonio candelario (foto superior), tercera generación de una familia de talladores de máscaras. él hace los machetes de madera, las sonajas y las máscaras que portan los bailarines de la "danza de los morenos" en el festival local.

sus obras son principalmente talladas en colorín, papelillo y otro árbol local (tzompantle?). por lo general, las máscaras representan figuras precolombianas, como lo son los coyotes, venados y aves locales, además de figuras poscoloniales como diablitos y seres barbudos de tres cabezas. gorgonio da a sus máscaras un acabado de nunca más de cuatro colores primarios y secundarios muy vivos.

a una cuadra del taller de don gorgonio está el taller de un antiguo trabajador de construcción (foto inferior) que comenzó a hacer equipales de guásima (una madera moldeable y resistentes de lugares cálidos) y artesanías varias desde que sufrió un accidente en el trabajo. destacan sus figuras a escala de los danzantes de los morenos.


no hace más máscaras porque requiere de un permiso para la tala de un árbol en particular (tzompantle?) y sus márgenes no fueron tan favorables como los de don gorgonio, quien no solo puede costear los permisos con sus mayores ganancias sino que además cuenta con los recursos para plantar sus propios árboles.

con el tiempo tendremos que encontrar modos de proteger a la ecología sin discriminar contra los marginados y sin crear barreras de entrada que favorezcan la consolidación de monopolios. debemos de hallar mecanismos alternativos para la asignación de permisos de explotación de recursos naturales que maximicen a la vez el fomento a la cultura, la protección del medio ambiente y el anivelamiento de las oportunidades.

una solución temporal a este tipo de dilemas consiste en crear un fondo "verde" de apoyo a pequeños productores de bienes de valor cultural. este fondo podría directamente reponer cada árbol talado, proporcionar materia prima a artesanos que cuentan con talento pero no tienen los recursos, e inclusive hacer pedidos de artesanías "ecológicas" a estos mismos artesanos.

1 comentario:

Guillermo dijo...

muy buena labor de investigación, y excelente la idea del "fondo verde".